Adicción al tabaco en México inicia a edad temprana

Redacción Redacción  


2017-05-30 13:04:20

En México, la adicción al tabaco inicia entre los 12 y 13 años de edad, justo cuando está en desarrollo el organismo humano, en especial el cerebro, aseguró Guadalupe Ponciano Rodríguez, académica  de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). 

Detalló que algunos de los motivos por los que los menores inician su adicción son la imitación, curiosidad, pertenencia a un grupo o para aparentar ser interesante ante los demás. 

En el marco del Día Mundial sin Tabaco, que se celebra este 31 de mayo, subrayó, además, que las enfermedades relacionadas con el tabaquismo cuestan anualmente 70 mil millones de pesos al sector salud. 

Resaltó que esta dependencia provoca la muerte de casi seis millones de personas al año en el planeta, y según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada día 100 mil niños entre 12 y 15 años prueban su primer cigarrillo. La nicotina, su principal sustancia activa, ocasiona una adicción casi inmediata en la mayoría de los consumidores primerizos.

La especialista subrayó que las mujeres son más susceptibles a los efectos negativos del tabaco; y de 2002 al 2011, la cantidad de fumadoras se duplicó en nuestro país. 

Ante esta situación, la OMS advirtió que de continuar el aumento de fumadores, para el año 2030, la cifra de muertes relacionadas llegará a ocho millones por año; las naciones con menos ingresos serán las más afectadas. 

Ponciano Rodríguez señaló que para conmemorar la efeméride, en este año se instituyó el lema El tabaco, una amenaza para el desarrollo.  

Remarcó que a largo plazo, la adicción al tabaco representa una amenaza al desarrollo de México, debido al gasto que se destina al tratamiento de padecimientos relacionados con el tabaquismo, como los cardiovasculares, cerebrovasculares, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y cáncer de pulmón, principalmente.

“Actualmente, gastamos alrededor de 70 mil millones de pesos cada año en la atención de estas cuatro afecciones”, sostuvo. 

Al respecto, anotó que de acuerdo con la OMS, el aumento del gasto relacionado al tabaquismo y sus consecuencias en la salud ocasionan una disminución en la productividad económica de las naciones, acentúan la desigualdad y aumentan la pobreza.  

La académica de la UNAM afirmó que no nada más el tabaquismo es un riesgo sanitario, sino también lo es intentar superar la adicción, una de las más fuertes y complejas, y puede ser un peligro si no se busca ayuda de un especialista. 

Refirió que existen mitos respecto a técnicas y tratamientos que no cuentan con registros, metodologías ni pruebas científicas que lleven a considerarlos una alternativa, por lo que pidió tener cuidado y no hacer caso de remedios caseros, que podrían comprometer la salud. 

Recomendó acercarse a un especialista, a fin de tener un diagnóstico de su caso, porque no hay dos fumadores iguales, y en esto influye de manera determinante la dependencia física y psicológica. 

Es posible establecer un tratamiento profesional adecuado y personalizado, que contempla medicamentos para controlar el síndrome de abstinencia, y terapia cognitivo-conductual como apoyo psicológico, que podría prolongarse hasta por un año a manera de seguimiento y para evitar recaídas, finalizó.